Controlamos de forma continua todo el proceso de producción optimizándolo de este modo. El resultado son productos para lechos de gran calidad, con buen olor, casi carentes de polvo y con un gran poder de absorción para todo tipo de animales...


Ya al inicio del proceso de producción se comprueban la calidad y el estado de las materias primas suministradas. Las virutas sin tratar necesarias para los productos para lechos se calientan primero para destruir de este modo los gérmenes que pudieran tener. A continuación las virutas pasan a un proceso de secado y tamizado especialmente respetuoso. El polvo existente se elimina muy cuidadosamente durante el proceso de tamizado.